Fundación Oasis

                                          Natalia  Andrea Cristancho (100%)                                                       Lizceth Lorena Guerrero (100%)

                                                        Paola Andrea Mogollón (100%)                                 Martín Moncada (100%)

Entrega No3

Fundación Social Oasis

 

 Bogotá es la ciudad más rica y donde se encuentra la mayor cobertura del Estado colombiano, sin embargo, esta es una ciudad desigual. Según el informe publicado por el diario EL TIEMPO (s.f).  Esta desigualdad se ve sobre todo reflejada en el mapa por localidades de la ciudad (ver Anexo 1, mapa económico de los habitantes de Bogotá). Bogotá está dividida en Veinte (20) localidades; Ciudad Bolívar es la localidad número diecinueve (19), ubicada en el sur oriente de la ciudad. Este es uno de los sectores de la capital reconocido por la gran cantidad de problemas sociales donde el ingreso per cápita es de 183.713 pesos, 68,2% de la población está bajo la línea de pobreza y la franja más pobre tiene un ingreso promedio mensual por persona de 19.677 pesos (EL TIEMPO, s.f). La mayor parte de la población habita en estratos 1 y 2, rodeada de altos niveles de miseria, alto índice de homicidios, altos niveles de desnutrición en la población infantil, riesgos ambientales y la economía informal, lo que hace que la mayoría de la población se encuentre en situación de vulnerabilidad (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2005 ).

 

La Fundación Social Oasis (FSO) es una organización pública no estatal, que se encuentra ubicada en los barrios Paraíso y Bella Flor, en la localidad de Ciudad  Bolívar. Oasis surgió producto del deseo de mejorar la calidad de vida niños y adultos mayores, una de las principales poblaciones vulnerables del sector. Esta iniciativa         nace de Sandra Liliana Sánchez; joven gestora, fundadora, actual directora y habitante de Ciudad Bolívar. Esta fundación es un lugar de encuentro y de intercambio que se ha ido construyendo a lo largo del tiempo gracias al esfuerzo y empoderamiento de diversos actores de la localidad. La fundación lleva 10 años gestionando diversos programas comunitarios con la ayuda de varias organizaciones nacionales e internacionales, entre ellos AXEDE S.A. y la alcaldía de Paris.  Dichos programas se enfocan en la promoción del desarrollo humano a través de proyectos no asistencialistas que aporten herramientas que favorezcan los proyectos de vida de los beneficiarios y cuentan con la comunidad para su operación (www.socialoasis.org).

Según las definiciones de Bresser & Cunill (1998), la FSO es una organización pública no estatal puesto que busca el interés general sin ser parte del Estado.  Lo público no estatal es un espacio de democracia participativa relativa a la participación ciudadana en los asuntos públicos. Esta fundación gestiona diferentes temas de interés público tales como la nutrición (salud), la enseñanza integral (educación) y la recreación (cultura). Estos temas son de interés público,  porque ayudan a integrar a la población mediante la creación de oportunidades, la provisión de bienes y servicios, disminuyen la discriminación, hacen más visibles a las minorías protegiendo sus intereses como población vulnerable y proporcionándoles voz en la sociedad colombiana.  Así mismo, proporciona herramientas que permiten no solo mejorar la calidad de vida sino también favorecer los proyectos de vida, a corto, mediano y largo plazo de niños, jóvenes, abuelos y madres cabeza de familia de la localidad.

Algunas de las razones que nos permitieron la escogencia de la fundación son: en primer lugar, la construcción social a pesar del contexto altamente vulnerable.  Sandra en medio de sus necesidades y movida por un sentimiento de ayuda a los demás busca hacer parte de la solución y dejar de ser parte del problema buscando vías de acción como ciudadana participativa. Además de la historia de vida de la fundadora, sobresale todo el proceso de consolidación de la fundación y el esfuerzo para lograr tener un espacio de participación en la sociedad colombiana. En segundo lugar, porque desde la perspectiva de Garay (2002) la FSO es un espacio para la construcción de lo público pues permite configurar una cultura de lo público en la que el ciudadano es cada día más protagonista de la evolución de la sociedad. También, porque la FSO surge de la voluntad de construir herramientas participativas que impliquen a la comunidad, y que ayuden a la construcción de una economía social y solidaria. Finalmente, la escogimos porque es una organización que no tiene objetivos asistencialistas, si no que busca construir un nuevo tejido social, generar ciudadanos participativos, generar oportunidades y cambiarles el contexto diario de  violencia  en el cual coexiste la población de Ciudad Bolívar.

En la actualidad, la FSO maneja los proyectos: 1) comedores para la vida 2) casa de valores 3) Finca Biológica 4) Panadería y  5) plan padrino. En el presente trabajo se profundizara en el papel de la gestión de lo público de los proyectos casa de valores y comedores para la vida desde la perspectiva no asistencialista. En específico, se busca entender: ¿De qué forma los programas casa de valores y comedores para la vida evidencian en su acción el objetivo no asistencialista de la organización?

El documento se desarrolla de la siguiente manera; la primera sección profundiza la descripción del actor. La segunda sección  presenta el marco teórico sobre el asistencialismo. La tercera sección  discute la metodología y fuentes de información. Finalmente se realizara un análisis de los resultados.

 

A continuación se profundiza la descripción del actor. La FSO es creada a mediados de 1994 cuando jóvenes emprendedores se reúnen a través  de la figura de personeros estudiantiles, espacio que según Garay (2002) puede considerar parte de la arena del debate donde se construye el interés público. Entre estos jóvenes se encontraba Sandra Liliana Sánchez  quien inmersa en una realidad difícil, mas no contenta con esta, desarrollo un espacio con el fin de apoyar la nutrición de los abuelos del sector, un tiempo después, junto a la interacción de otros actores consolida lo que es hoy la Fundación Social Oasis. En esta búsqueda de estabilidad y equidad para el barrio Sandra Liliana liderando a la comunidad participante, aumenta el alcance de la fundación y logra vincular a niños de edad escolar, esto porque en la comunidad se empieza a entender que nutrición es fundamental para la realización de cualquier actividad que fortalezca el proyecto de vida. A continuación  se describen con más detalle los proyectos de la FSO a analizar:

  • Comedores  para la Vida: tiene como objetivo mejorar las condiciones nutricionales de niños y ancianos del sector, a través de un plan de desayunos y almuerzos. Esta es la herramienta básica del programa, la cual se fundamente en que las personas en condición de desnutrición no pueden realizar  otras actividades que les permitan mejorar su proyecto de vida. En la actualidad al programa de Comedores Para la Vida asisten diariamente, entre ancianos y niños, alrededor de 300 personas.

 

  • Casa de Valores: nace como iniciativa de Sandra en su labor de personera de una escuela del paraíso. es un programa que busca a través de actividades  artísticas, recreativas y académicas la formación de valores en     los niños y el cambio de mentalidad que les permita formar un     proyecto de vida más allá de la violencia.  Es un espacio para soñar y platear proyectos de vida. Los talleres están orientados al aprendizaje y expresión de valores humanos tales como: solidaridad, paz, amor, justicia, etc.  Casa de valores es un programa donde se dibuja, canta, y enseñan valores a los niños por medio de actividades desarrolladas por medio de voluntarios.  Esta actividad es para niños de 4 a 7 años. Sin embargo este programa también es dirigido hacia los adolecentes, pero se realiza con otro tipo de actividades más pertinentes para su edad, esto se hace, a través de un taller  audiovisual y de memoria colectiva.    

 

Pese a lo anterior, cabe resaltar que la FSO se relaciona con otros actores, desde diversas perspectivas, estas van desde las ayudas económicas, hasta las ayudas en gestión de recursos. Los actores que están involucrados con esta organización, a la luz de Bresser y Cunill (1998), son de tipo estatal, no estatal y privados, además de internacionales y locales.  Más específicamente, las organizaciones que se relacionan con la FSO son, el  ICBF, la personería de ciudad Bolívar, la comunidad de los dos (2) barrios, Le Credir Mutunel (Francia), el ayuntamiento de Córdoba España, la ONG Aquí y allá , air france, Axede, fundación Éxito, entre otros.  La relación que se genera entre este actor y los actores anteriores es de vital importancia ya que son fuente de financiamiento de proyectos  y a la vez un motor de cambio de mentalidad, puesto que esta intervención genera oportunidades que aumentan el rango de acción de los proyectos y permite el desarrollo de la comunidad.

 

Una vez conocido el marco de acción de la FSO, se explicara el concepto de asistencialismo, desde diferentes autores y definiciones, a partir de los cuales consolidamos una definición pertinente para el análisis de la pregunta de investigación.

El concepto de asistencialismo es considerado como poco conveniente y simple atenuante que en la mayoría de los casos, no lleva a la solución de los problemas sociales de los individuos o  de grupos más necesitados de la sociedad  (www.pdeqdigital.com). Es decir, tal como lo afirma Mahatma Gandhi no ser asistencialista es: “No le regales un pez, enséñale a pescar”

“El asistencialismo es una de las actividades sociales que históricamente han implementado las clases dominantes para paliar mínimamente la miseria que generan y para perpetuar el sistema de explotación….Y la esencia siempre fue la misma (al margen de la voluntad de los “agentes” intervinientes): dar algo de alivio para relativizar y frenar el conflicto, para garantizar la preservación de privilegios en manos de unos pocos. (Alayón, 1980, pág. 1).”

“[El] Asistencialismo se enfoca en proveer servicios sin llegar a la solución de los problemas sociales de los niños, niñas y adolescentes o otros grupos más necesitados de la sociedad.(Burch, s.f)”  El no asistencialismo, “es la recuperación y/o la generación de capacidades, en el sentido más amplio de la palabra: un proyecto compartido, educación, formación, reentrenamiento y recomposición de los lazos solidarios (Elgue, M., 2008)”

Es por lo anterior, que el asistencialismo crea una clara situación de dependencia del individuo o grupos que lo reciben, este no promueve el desarrollo de proyectos, ni la mejora de las condiciones, ni el sostenimiento independiente de la comunidad. La imagen clásica que se trae a colación es que hay que enseñar al asistido a manejar “la caña” (o sea, a desarrollar sus propias potencialidades), y no brindarle el pescado ya preparado.

Se puede afirmar que el no ser asistencialista, es no encerrar a los pobres en la asistencia, sino ayudarlos a buscar las herramientas que les permitan reposicionarse en el mercado, organizarse y ser autos sostenibles. Aquí la participación de la comunidad toma un papel principal en la interacción con las organizaciones que proporcionan ayuda no asistencialista para  la consecución de los objetivos de mejora de la calidad de vida.

En consecuencia a lo anterior, participar es un acto voluntario de interacción social, que suele originarse como acto individual, pero que se convierte y se manifiesta como acto social y colectivo, puesto que el individuo interviene y se beneficia de dicho acto, asumiendo un sentido de pertenencia y utilizando diversos mecanismos organizativos.

Para el análisis de la pregunta de investigación, se obtuvo la información principalmente por medio de entrevistas y la observación participativa. Entrevistamos a la gestora principal, Sandra Liliana Sánchez, directora y creadora de la Fundación Social Oasis, para que desde su perspectiva nos contara cómo ha sido la gestión de este proyecto y cómo se ha afrontado la ausencia del Estado en la problemática social que ataca.

Así mismo, entrevistamos a profundidad y enfocándonos en la historia de vida, a cinco (5) beneficiarios de la fundación de los cuales  tres (3) niños están entre los 9 y  11 años, dos (2) entre los 14 y 16 años. Por medio de estas entrevistas Se investigó  sobre cómo ha sido su experiencia, cómo se han visto beneficiados y cómo mediante los diferentes programas se han convertido en parte activa de la fundación. Estas entrevistas se hicieron a manera de conversación amena, con un lenguaje similar al utilizado por ellos y dándoles el espacio para que cuenten todo lo que quieran y sientan sin inducirlos a unas respuestas predeterminadas. Adicionalmente  se entrevistó a una (1) ex beneficiaria de la fundación y actual  líder y coordinadora de proyectos de la FOS, Yeini Leal, quien nos compartió su experiencia como beneficiaria de la fundación  y su vínculo actual con la misma.

Además, entrevistamos a una (1) asistente de cocina, y beneficiaria del programa comedores para la vida. Quien hace parte del grupo que se encarga de preparar los alimentos para los niños y adultos mayores. Estos se hiso con el fin de  que nos contara como se siente trabajando allí, como se han beneficiado sus hijos, y como era el proceso de administración y suministro de los alimentos.

Finalmente,  entrevistamos a un (1) agente externo, la profesora María Fernanda Peña, docente de Comunicación para el Desarrollo de la Universidad de La Sabana, para que nos hablara de cómo percibe la fundación, en qué medida esta se diferencia de otras y porque decide semestre tras semestre mostrarles esta realidad a sus estudiantes.

 

Adicionalmente a las entrevistas realizadas, nos adentramos en la cotidianidad de la Fundación Social Oasis, asistiendo frecuentemente durante seis (6) sábados, para observar de esta forma cómo funciona, en qué consisten sus programas, a qué población atiende, qué problemáticas tienen estos y cómo la fundación ayuda a mitigarlos, generando desarrollo.

Junto con lo anterior, realizamos diferentes trabajos voluntario  que permitieron la interacción del grupo con los beneficiarios y la fundación. Se gestionaron proyectos tales como el mantenimiento de  la infraestructura de la sede principal del paraíso, y la organización de la biblioteca, por la que se gestionó una cita con la bibliotecóloga de la universidad de los Andes en  cual se obtuvo una guía de los pasos a seguir con  dicha gestión y organización.

 

Proseguiremos con  el análisis y respuesta a nuestra pregunta de investigación. El no asistencialismo es tomado como el paso de ser beneficiario a ser un participante. Desde la  perspectiva de Garay (2002) los individuos son generadores de cambio, a partir del debate y el empoderamiento de su comunidad. Es por lo anterior, que Sandra Liliana es un ejemplo de ciudadano de Garay, que asume propias responsabilidades sociales y que gestiona el progreso y desarrollo de la comunidad en el ámbito de la solidaridad y que además pretende que los miembros del proyecto hagan parte de la formación de lo público, buscando crear ciudadanos más consientes.

Según Garay (2002), “los cambios para la construcción de lo público han de orientarse mucho más allá del ámbito de lo propiamente estatal, para abarcar diversas instancias y esferas donde se propicie la vinculación del ciudadano en el proceso de identificación, legitimación democrática e instauración de propósitos y asuntos de interés colectivo, en un contexto de civilidad moderna y un Estado Social de Derecho en donde el ciudadano se sienta partícipe y protagonista del ordenamiento de las relaciones sociales y asuma su papel protagónico como algo que le corresponde, que le compete, en cuanto derecho y obligación”. Es por esto, que el cambio implica la creación de ciudadanos que defienden sus derechos y se involucran de manera progresiva en las actividades de su comunidad.

Por ejemplo,  un caso concreto en la FOS Yeini recibió los beneficios del programa casa de valores, en el proceso, identifico que quería enseñar a niños y estudiar lenguas, cambiando asi su proyecto de vida. La fundación le proporciono herramientas como la biblioteca, una mejor nutrición y espacios para el debate, rompiendo los límites impuestos por ambientes violentos y de dificultades económicas. En la actualidad estudia en la universidad pedagógica lenguas modernas y sigue vinculada a la fundación como directora del proyecto casa de valores, como profesora de inglés y como líder comunitaria. De este modo, se demuestra que se deja de hablar de beneficiario y se pasa a la posición de participante involucrado plenamente con el cambio.

Desde la creación de la fundación, ha aumentado el número de personas que se vinculan a institutos técnicos o universidades públicas. Pero más allá, la fundación crea una serie de incentivos que hacen variar la conducta de los beneficiarios y sus familias. Por ejemplo, dos de los entrevistados en bachillerato ya tienen entre sus planes futuros estudiar carreras técnicas mientras que los entrevistados en primaria tienen como meta inicial terminar el bachillerato a diferencia de sus hermanos mayores que nunca los finalizaron. Se encuentra, que las personas son conscientes de su situación y de manera voluntaria deciden hacer esfuerzos para romper con las trampas de la pobreza para gestionar su propio desarrollo. Como ya se mencionó, el asistencialismo crea una situación de dependencia del individuo que no promueve la dignidad y el desarrollo de proyectos, acción que no promueve la FSO, lo cual queda demostrado con los testimonios recolectados.

Por otro lado, es importante resaltar que quien participa en la fundación crea un vínculo para toda la vida de agradecimiento y ayuda más no de dependencia. Así como Yeini,  Sandra cuenta en la entrevista de casos como el de una madre cabeza de familia quien al no poder preparar el alimento de sus hijas por tener que desplazarse hasta su lugar de trabajo ingresa al programa comedores para la vida, en donde se les proporcionó alimento. Esto le permitió tener un mejor desempeño que al final se tradujo en un ascenso.  El programa le  mejoro la calidad de vida de la familia hasta el punto que la madre decidió retirar a las niñas de la fundación para darle la oportunidad a otros niños vulnerables. En la actualidad, con el incremento de su  ingreso la madre lleva a la fundación con regularidad un mercado. A partir de lo anterior, es posible identificar la construcción de conciencia y solidaridad en los beneficiarios quienes ahora son participantes y gestores de cambio.

En relación con el programa comedores para la vida la fundación proporciona más de 317 desayunos a niños entre los 2 y 15 años antes de ir a sus respectivas escuelas o colegios quienes no tienen que desayunar, en un horario que va desde las 4  hasta las 9 de la mañana. En este caso el programa logra no ser asistencialista por medio de dos mecanismos. Los niños deben dar una suma representativa de 400 pesos con los cuales se cubren gastos de servicio y pago a empleados en especial cocineras de la fundación. Cuando la familia no está en capacidad de pagar los 400 pesos se logra la atención de no asistencialismo por medio de trabajo voluntario o con ayuda en la preparación de los alimentos por parte de integrantes de las familias.  Todo esto con el fin de enseñar como lo dice su fundadora “a no solo estirar la mano y pedir, sino  a  colaborar y construir”.

Es por esto, que por medio de la mejora de las condiciones de nutrición y todo lo que esto le aporta al individuo, se puede construir proyectos de vida con una perspectiva crítica y reflexiva de su entorno, saberes colectivos y mejores oportunidades de vida. “La vida ha cambiado para los más jóvenes. Sueñan más con estudiar e ir a la universidad. Ya no es su fin ser vendedores ambulantes o estar vinculados como actores armados”.[1]

 

Así mismo, en correlación con lo anterior  la fundación realiza un seguimiento a la nutrición de los niños tomando medidas de talla y pesos una vez al mes. Por medio de estas medidas, se trata de evaluar el impacto directo del programa de nutrición en los niños atendidos. Sin embargo, es posible identificar efectos indirecto del programa comedores para la vida en la dignidad y la calidad de vida de los beneficiarios.  Se trata de una familia que con lo que logro ahorrar de los desayunos pudo comprar una cama para sus hijos, quienes antes de ingresar al programa dormían 4 niños en una misma cama de forma horizontal.[2]

El programas comedores para la vida mejora la calidad de vida, pero más allá del programa de nutrición,  el programa de casa de valores representa para niños y jóvenes un espacio para el uso productivo del tiempo libre.  Por medio de las entrevistas  se encontró que ir a la fundación no es solo por la comida sino una forma de aprender y adquirir valores, recibir un apoyo, y no quedarse en las casa sin hacer nada. Es por esto que Casa de valores se convierte en la oportunidad de cambiarles el paradigma a niños y jóvenes, acompañándolos en la construcción de un proyecto de vida y sacándolos de las dinámicas de la violencia. Cabe resaltar, que es necesario este cambio de paradigma, en la medida que es claro que los niños están muy influenciados por el entorno en el que se encuentran, y de esta forma se promueve el desarrollo de nuevos proyectos que desarrollan y potencian su vida. Además, se evidencia el carácter no asistencialista en la medida que no se genera dependencia sino que se va por voluntad.

Por otro lado, el programa casa de valores permite la creación de capacidades que dan solución a parte de los problemas sociales de los niños. De esta manera se evidencian el fin no asistencialista de la FSO. Según Sen (2000), lo que una persona está en capacidad de alcanzar esta influenciado por las oportunidades económicas, las libertades políticas, instituciones sociales y las condiciones que le permiten una buena salud, educación básica y el coraje y la germinación de iniciativas. La FSO brinda oportunidades sociales que liberan a las personas de las restricciones de la ignorancia por medio de la generación de capacidades mentales, humanas y el cambio de conciencia. Para Sen (2000) las libertades son tanto el objetivo primario del desarrollo como su principal medio. En este orden de ideas, Casa de valores hace a los seres humanos más libres reforzando la posibilidad de alcanzar el desarrollo económico. Al respecto, se entiende el desarrollo económico desde la perspectiva del capital humano: “la capacidad de los miembros de una sociedad de una vida plena, una vida sana, libre y gratificante (Little, 2003)”

Entonces vale la pena preguntar ¿en qué medida nuestros proyectos como voluntarios no son asistencialistas? En lo referente al proyecto ayúdanos a ayudarlos en el cual se tiene como fin el mantenimiento de la infraestructura se identifican tres actores: Nosotros (voluntarios), ellos (FSO) y Ustedes (los donantes). En el desarrollo del proyecto tanto la fundación como los voluntarios son beneficiarios como participantes. En primer lugar, la FSO ayudo no solo a la recolección de los recursos sino también está comprometida a brindar mano de obra tanto para pintar como para la preparación de alimentos. Por su parte, los voluntarios no solo tienen la oportunidad de aprender y/o aplicar sus conocimientos sino también adquieren una experiencia de vida. Finalmente, aunque los donantes no se vinculen directamente con la fundación al finalizar el proyecto se busca incrementar la participación de los ciudadanos como agentes de cambio. Para esto se realizaran informes en los cuales se les muestra a los donantes como su aporte permite y gestiona el cambio.

En conclusión, se evidencia que desde una perspectiva no asistencialista, cada individuo puede ser gestor del cambio, sin importar  la cantidad de recursos económicos que se posean. Lo único que se requiere son ganas, voluntad y de dedicación, para poder lograr ser promotor del cambio, liderando la participación de la comunidad en el mejoramiento de su calidad de vida y de su inclusión en la actividades de la sociedad colombiana  de las cuales han sido marginadas.

 

Bibliografía:
EL TIEMPO, (s.f). Cuáles son las zonas más ricas y más pobres de Bogotá. En: metrocuadrado. [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en  <http://contenido.metrocuadrado.com/contenidom2/ciudyprec_m2/inforbog_m2/informacingeneralbogot/ARTICULO-WEB-PL_DET_NOT_REDI_M2-3079212.html&gt;

Asistencialismo un imperativo social. En: El punto de equilibrio de las noticias. [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en <http://www.pdeqdigital.com/index.php/news/index.php?option=com_content&view=article&id=1174:el-gobierno-vetara-el-82-movil-para-las-jubilaciones-si-el-congreso-lo-aprueba&catid=1:interes-general&Itemid=18>

Alcaldía Mayor de Bogotá, secretaria de Hacienda, 2005. Ficha Técnica situación Humanitaria localidad Ciudad Bolívar Bogotá D.C. [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en  http://www.galeon.com/alianzakennedy/situacion.pdf

Garay, L. J. (2002). Introduccióon. Repensar a Colombia: haciaunnuevocontrato social (pp. 69-101). Bogotá: AgenciaColombiana de Cooperación Internacional: PNUD.

Pereira, B., &CunillGrau, N. (1998). ENTRE EL ESTADO Y EL MERCADO: LO PÚBLICO NO-ESTATAL. Ed. Latinoamericana, CLAD-PAIDOS, Venezuela, 31. Retrieved from http://www.unne.edu.ar/institucional/documentos/formacion_funcionarios/estado_y_mercado.pdf

Salama, P. Pereira-Marques, J. Lautier, B. Le Bonniec, Y. Rodríguez, O. Giraldo, C. Sistemas de protección social: entre la volatilidad económica y la vulnerabilidad social.

Giraldo, C. (2007) ¿protección o desprotección social?

 

Navarro, J. (1994) Las organizaciones de participación comunitaria y la prestación de servicios sociales a los pobres en américa latina.

Alayón, Norberto, 1980. El asistencialismo en la política social y en el Trabajo Social. Revista Acción Crítica, # 7. Julio 1980. Lima – Perú [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en <http://www.ts.ucr.ac.cr/binarios/accioncritica/ac-cr-007-05.pdf&gt;

Abraham A. Katime Orcasita,Antonio José Sarmiento R.  Hacia la construcción del Derecho Solidario en Colombia

Elgue, Mario, (2008). Asistencialismo y economía social. [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en < http://www.fundacioncieso.org.ar/testing-wp/wp-content/uploads/Asistencialismo_y_economia_social.pdf&gt;

Burch, Greg, Mejorando la calidad, Reduciendo el asistencialismo. [En línea] [Consultado el 15 de mayo de 2012] Disponible en <http://mipananinez.files.wordpress.com/2010/01/asistencialismo.pdf&gt;

Stiglitz, J. (2000). Los bienespúblicos y los bienesprivadosadministradospor el Estado.La economía del sector público (3rd ed., pp. 149-160). Barcelona: Antoni Bosch Editor.

Little, D. (2003). What is economic development.The paradox of wealth and poverty (pp. 35-65). Boulder: Westview Press. Retrieved from http://www.efl.se/fileadmin/EFL/Lundaekonomen/Lundaekonomen_nr_2-04.pdf

            Anexo 1: Mapa Económico de los Habitantes de Bogotá

Fuente: EL TIEMPO


[1] Entrevista a Sandra Liliana Sánchez

[2] Entrevista a Sandra Liliana Sánchez

Be the first to start a conversation

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: