Los consejos Comunitarios como instrumento fundamental de conservación.

Juanita Jimenez – 100%

Silvia Uribe – 100%

Los consejos Comunitarios como instrumento fundamental de conservación.

 

En este artículo analizaremos una de las actividades económicas con mayor participación e influencia a nivel político, social y cultural en Bahía Málaga. La recolección de Piangua en la región representa una interrelación significativa entre la comunidad y el medio ambiente, una relación de dependencia además de una responsabilidad adquirida con éste para su buen uso y protección. Adicionalmente, con el surgimiento de la Ley 70 de 1993 y la creación de los consejos comunitarios, en el consejo comunitario de La Plata se creó el Código de Régimen interno, este resulta ser un medio por el cual “se regulará la convivencia cultural y el uso, manejo y ocupación de nuestro territorio y toda su riqueza natural” (Consejo Comunitario de la Ensenada de Málaga., 2005). A partir de esto, resulta interesante percibir si el objetivo de conservación de riqueza natural del Código de Régimen interno abarca la actividad de extracción de Piangua, si dentro de éste se incluyen métodos de conservación para evitar la sobreexplotación de este recurso y en general control de esta actividad. Entonces, la gran pregunta que surge es si el código de Régimen interno y su gestión por parte del consejo comunitario de La Plata resulta ser una herramienta fundamental y eficiente de regulación, conservación y control del uso de los recursos naturales.

 

La Plata es una de las comunidades de Bahía Málaga, ésta es una región ubicada en la Costa Pacífica Colombiana en el departamento del Valle del Cauca, formando parte del Chocó biogeográfico. Consta de una temperatura entre 18º C y  25,1º C  “Con un espejo de agua de 126 km2, presenta una considerable variedad paisajística; resultado de ser zona de contacto entre la costa rocosa montañosa de origen mesozoico, al Norte, y la costa sedimentaria de origen terciario, al Sur.” (Muñoz, 2010)

Bahía Málaga representa un “hot spot” de biodiversidad. Es un lugar dónde sobresalen la flora y fauna, permitiendo ver la gran cantidad de especies pertenecientes al ambiente marítimo y terrestre. Se contabilizan aproximadamente 1400 especies entre animales y plantas, 10 de las especies son endémicas y 57 se encuentran en peligro de extinción” (Muñoz, 2010).; sobresalen los moluscos como la Piangua, la extracción de ésta hace parte de las actividades económicas más importantes de la región cómo se descurtirá más adelante, además constituye parte fundamental de la dieta de los habitantes de la zona.

 

Conjunto con la biodiversidad, la diversidad cultural de igual manera tiene un papel fundamental en el enriquecimiento de la zona, esta se encuentra poblada por 4000-5000 habitantes, la gran mayoría son afrocolombianos y una parte indígenas. (Málaga, s.f) Sus prácticas culturales se encuentran estrechamente vinculadas a la naturaleza, gracias a éstas se ha hecho posible en buena parte la conservación de Bahía Málaga, además el respeto hacia la naturaleza está ligado a la dependencia, dado a sus principales actividades económicas. “Han alcanzado un importante grado de organización social en su relación ancestral con el territorio, y cuyas prácticas culturales contribuyeron sustancialmente a la conservación de sus ecosistemas.” (Parques Nacionales Naturales de Colombia, s.f)

 

Las comunidades tienen como actividad económica principal la pesca artesanal, se destaca como se dijo anteriormente la pesca de la Piangua y camarones. De igual forma la extracción  y venta de madera es común para la construcción de vivienda. El turismo representa una fuente de ingresos importante para la región, por esto se ha desarrollado gradualmente.

 

La ‘piangua’ es un pequeño bivalvo similar a una ostra pero pertenecientes a diferentes familias de moluscos. Como bien lo dice Saúl Valencia habitante de La Plata y coordinador de la junta del Consejo Comunitario, “para nosotros hoy es el recurso que mueve la economía malagueña (la piangua)”, por esta razón se confirma la importancia de este recurso para la comunidad y la necesidad de preservarlo a través del tiempo para que perdure para futuras generaciones. Ahora bien, ¿qué son las piangueras? Éstas son un grupo de mujeres también conocidas como ‘concheras’ cuya labor es la recolección de la piangua. Ellas se dirigen hacia los manglares, a veces en compañía de sus hijos, puesto que pueden obtener ayuda de ellos ya que no es una actividad que requiera fuerza y por ende los niños puedan llevarla a cabo también. Ellas aprovechan cuando están en marea baja (Quiebra) para ir a buscar el molusco, al extraer dicho molusco deben tener en cuenta el  cumplimiento de  la única regla de extracción que tiene la comunidad, esta hace referencia a que únicamente pueden ser extraídos aquellos moluscos cuyo tamaño sea superior a los 5 centímetros: talla que confirma que el molusco ya se ha reproducido y cumplido su ciclo de formación en el mangle.

 

Esta es una labor en la cual las concheras tienen que estar durante un tiempo prolongado agachadas, en posiciones poco adecuadas para el cuerpo con el fin de encontrar y buscar uno por uno cada molusco. Dichos moluscos, se encuentran muy dispersos y cerca de la raíz del manglar, algunas de las piangueras usan guantes de caucho para no lastimar sus manos,  ya que el procedimiento de la extracción de piangua implica enterrar su mano en el lodo y buscar. Al extraerla debe medirla, si no cumple la talla mínima debe regresarla y continuar con su búsqueda.

 

Esta actividad económica ha tenido que lidiar con varios problemas como el ingreso de foráneos a la zona en busca de este recurso, además de su escasez y dificultad para encontrarla. El problema con los foráneos es que son invitados por algunas mujeres para realizar la actividad de extracción, estos foráneos no cumplen con las normas que existen como la de extraer únicamente las que tengan una talla superior a la mínima, impidiendo así la reproducción del molusco y dejando más vulnerable de escasez al recurso. Es por esto que las concheras se han puesto en la tarea de evitar la entrada de foráneos al manglar para realizar la extracción de piangua.

 

Por otro lado cabe resaltar que otro de los problemas que tiene el manejo de este recurso natural tiene que ver con su comercialización. Dado que dentro de la comunidad se ha generado una conciencia de responsabilidad con el recurso y su buen uso, en algunas ocasiones en contra de dicha concientización y ligado a la necesidad de obtener recursos económicos, las personas de la comunidad extraen del manglar piangua que no cumple con la talla mínima y la comercializan en Buenaventura, esto sigue generando un uso inapropiado del recurso ya que en Buenaventura si es comprada la piangua de talla inferior a la mínima.

 

El proceso de creación del Código de Régimen interno representó una gran inversión de tiempo y sobre todo un trabajo arduo con toda la comunidad, como se dijo anteriormente, el código fue fundamental para implementar reglas para toda la comunidad acerca de la convivencia cultural además de la regulación de las actividades económicas y relaciones interpersonales de los habitantes. La primera edición fue en Mayo del 2005 y la publicación se realizó con el apoyo de la WWF Colombia. La creación de este régimen gestionado por la Junta del Consejo Comunitario fue complejo dado que la comunidad no encontraba sentido a la creación de éste documento, ya que por varios años venían desarrollando sus actividades  regidas por reglas informales. “Sin embargo, más allá de ser una comunidad especial, en términos de comunidad negra, no vivimos solos y debemos cumplir a cabalidad la norma, por qué nosotros en realidad no estamos aparte de la norma, lo que decimos es que la norma trate de recoger la dinámica y las particularidades de nosotros, formalicemos  para que el Estado Colombiano nos reconozca.” (Valencia, 2012).

 

Con la creación del código, por ejemplo se solucionaron problemas “ancestrales” referentes a los recursos de uso común y su relación con el territorio de  herencia familiar. Es decir culturalmente le daban valor a los recursos en un terreno (quebrada, mar etc.) como herencia familiar, entonces el uso sólo era permitido para aquellas personas pertenecientes a la familia, actualmente todos pueden disfrutar de estos recursos.

 

A partir de la creación de este Código se definieron 5 áreas específicas de acción, es decir, el Código se encuentra dividido en 5 capítulos. El primer Capítulo hace referencia a los “fundamentos culturales y políticos en el territorio”, el segundo capítulo “Del territorio formas de uso, propiedad y de sus habitantes”, el tercer capítulo hace mención de “Las formas de organización, Gobierno o autoridades del territorio, en cuarto lugar “Del régimen económico, productivo y empresarial en el territorio” y por último “De la reforma al Código de régimen territorial interno”. (Consejo Comunitario de la Ensenada de Málaga., 2005) Sin embargo, nos enfocaremos principalmente en el Capítulo 2, 3 y 4 ya que estos tienen relación directa con el tema de conservación y control de las actividades económicas dependientes de los recursos naturales llevadas a cabo por la comunidad de La plata.

 

En el segundo Capítulo del Código de Régimen interno se define el territorio en el cual la comunidad de La Plata ejerce su autonomía además de  definir el territorio colectivo. En este capítulo se enuncia fundamentalmente el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, el código define las actividades tradicionales que han sido llevadas a cabo durante varios años y que involucran los recursos naturales, dentro de dicha mención se  están involucrados el Lampareo (la cacería), la siembra, el corte de madera, pesca artesanal y el ecoturismo. En el parágrafo 2 y 3 del artículo 25[1] que hace mención de lo dicho anteriormente se limitan ciertas actividades, tal es el caso de la pesca que impide que se lleva a cabo con dinamita o con red de atajo o en el caso de la prohibición de extracción de material de río con fines comerciales. Adicionalmente, este capítulo es fundamental ya que menciona los límites de zonificación ecológica, es decir, define aquellos territorios donde se permite la extracción de recursos naturales y áreas de ecoturismo. Adicionalmente el capítulo tiene un énfasis importante en procesos que involucren formas internas de justicia para el control de convivencia y prácticas prohibidas.

 

Este capítulo resulta ser de gran importancia, ya que logra plantear estrategias de conservación que impiden la sobreexplotación de ciertos recursos y el uso inapropiado de estos. Además es importante ya que describe las actividades económicas de la región y las reconoce como prácticas tradicionales, sin embargo, genera cuestionamientos ya que es claro que dentro de este capítulo no se encuentra enunciada una de las principales actividades económicas que es la recolección de Piangua; a partir de esto se plantean interrogantes que involucran el control de esta actividad y las limitaciones para la extracción de este recurso.

 

El capítulo 3  habla sobre los organismos de control y gobierno dentro de la comunidad, es claro que al ser los consejos comunitarios la autoridad máxima sobre el territorio se deben gestar normas que definan las estructuras de decisión, que se definan los órganos reguladores de normas y de justicia. De este capítulo es importante resaltar los órganos de control y las estructuras de decisión, ya que a través de estos órganos es posible la adaptación de prácticas y políticas dentro de la comunidad que protejan los recursos naturales. Dentro de este capítulo son fundamentales del artículo 29 al artículo 31[2],  ya que estos permiten diferenciar la organización de la estructura de gobierno y control de la comunidad de La Plata. Dentro de este aspecto es fundamental el organigrama que incluye en una misma línea a la Asamblea, junta del consejo y el representante legal, de estos se derivan diferentes comités como de agricultura y pesca, ecoturismo, bosques y agua, fomento cultural, educación, comunicación y salud. (Anexo 1) . Este organigrama resulta ser muy importante ya que la junta del consejo es un espacio donde se debaten todos los temas planteados por los diferentes comités. Específicamente en La Plata, el Consejo Comunitario fue creado por las familias de 4 veredas, desde ese entonces a partir del 2003 se organizaron diferentes reuniones para dialogar y discutir la conservación del territorio que incluía la creación del Código de Régimen Interno. La junta del consejo y Asamblea resultan ser espacios donde la comunidad puede participar en el debate de ciertos problemas coyunturales de la región.

 

A modo de contexto los consejos comunitarios en Bahía Málaga son 5, definidos por las comunidades afrocolombianas dentro del territorio conocidas como: La Plata, Juanchaco, Ladrilleros, La Barra y Puerto España-Miramar. La denominación de consejo se les da gracias a la Ley 70 de 1993 donde se le otorga la propiedad de sus tierras de forma colectiva, de este modo esfumando el acceso público a ellas y su explotación por parte de individuos diferentes a estas comunidades. Es importante resaltar que no todas las tierras han sido adjudicadas, debido al conflicto de intereses no sólo con agentes externos a las comunidades sino dentro de ella. Algunas de las principales características de los Consejos comunitarios son: En primer lugar son consideradas personas jurídicas sujetos de derechos judiciales  y extrajudiciales, es decir son sujetos de reglas formales que intermedian las relaciones sociales y extrajudiciales haciendo referencia a derechos humanos. En segundo lugar las comunidades tienen autonomía administrativa, es decir están en la libertad de proponer directrices, estrategias y reglas para el uso, manejo y goce de los recursos naturales, además de tener autonomía en la elección de sus propias autoridades. La tercera característica es la limitación de su autonomía enunciada anteriormente dada por el territorio exclusivamente adjudicado. Esto quiere decir que son máxima autoridad y son autónomos de uso, goce y manejo del territorio únicamente en las zonas que han sido adjudicadas bajo la Ley 70. El cuarto lugar ejerce sus funciones con base en la reglamentación constitucional pero además bajo las reglas constituidas por la misma comunidad. Por último es una figura creada únicamente por comunidades negras con derecho de propiedad colectiva. (Hinestroza, 2006).

Adicionalmente y con respecto al Capítulo 2 visto anteriormente del Código de Régimen interno, la ley 70 involucra a los consejos comunitarios no sólo como autoridad máxima sino que además dicha ley  pretende la conservación de la naturaleza y la responsabilidad con el medio ambiente, este con el fin de dejar claro que las actividades productivas donde incondicionalmente se encuentren involucrados los servicios del medio ambiente debe primar el uso responsable de estos y su conservación. “ARTÍCULO 21. De conformidad con lo dispuesto en el artículo anterior, los integrantes de las comunidades negras, titulares del derecho de propiedad colectiva, continuarán conservando, manteniendo o propiciando la regeneración de la vegetación protectora de aguas y garantizando mediante un uso adecuado la persistencia de ecosistemas especialmente frágiles, como los manglares y humedales, y protegiendo y conservando las especies de fauna y flora silvestre amenazadas o en peligro de extinción.” (Ley 70 de 1993). Teniendo en cuenta lo anterior se puede seguir afirmando que el capítulo 2 del Código de Régimen Interno es fundamental ya que converge con los deberes concedidos a las comunidades negras por medio de la ley 70 de 1993.

 

Es importante resaltar que a través del consejo Comunitario de La Plata se creó una organización llamada ECOMANGLAR. La función principal de estas organizaciones es aprovechar los recursos naturales para incentivar el turismo, pero para que dicho turismo ecológico pueda darse se deben instaurar planes de conservación de senderos, piscinas naturales, cascadas y demás ecosistemas. “Asociación Comunitaria  que tiene como misión contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad de la Isla La Plata (Bahía Málaga, Pacífico Colombiano) y la protección del medio ambiente, mediante la prestación de servicios etno y eco turísticos, fundamentados en la educación al turista y en el aprovechamiento sostenible de los recursos.” (EcoManglar, s.f)La creación de esta organización es importante ya que refuerza el objetivo de conservación del que habla la ley 70 de 1993 y el Código de Régimen Interno.

 

A partir de Ecomanglar se han creado metas para apoyar la actividad de “pianguar” y en especial a las mujeres y hombres que desarrollan la actividad.  Lo que subyace a este plan de conservación es la estrategia de un mejor control y vigilancia de la extracción de la piangua, de esta forma lograr un uso adecuado del recurso.

 

Ecomanglar promueve la ruta de la piangua como una estrategia de conservación, hace parte del ecoturismo[3] como lo mencionan Santiago y Saúl Valencia. La idea es desarrollar productos turísticos a partir de actividades vivenciales, esto es posible gracias a la acción conjunta y apoyo entre las concheras y Ecomanglar. “En cuanto a las concheras de la ruta de la piangua, si la actividad sigue como va, que cada día tenemos visitantes, personas que se están interesando en conocer qué es eso, ellas no van a ir más a sacar la piangua sino que van a estar más bien ofreciendo un servicio turístico que les va a generar un ingreso” (S. Valencia, 2012). El servicio turístico al que se refieren es a llevar a los turistas a la Ruta de la Piangua, a mostrarles cómo se realiza la extracción y así contextualizarlos un poco sobre las actividades económicas de la comunidad, adicionalmente explicarles un poco sobre el por qué la dificultad de extraerla hoy en día debido a su escasez. De este recurso se debe extraer únicamente lo necesario para las comidas de cada hogar y para los platos típicos que se ofrecen a los turistas como: sancocho de piangua, seviche de piangua, empanada, tamal, entre muchos otros en los cuales se puede apreciar el buen sabor de este bivalvo.

 

Es importante apreciar en este caso que no sólo el Código de Régimen interno se crea por iniciativa del consejo comunitario como una herramienta de conservación sino que además por la misma fuente de iniciativa de los consejos comunitarios se crea Ecomanglar, una organización que regula y desarrolla técnicas de conservación como el ecoturismo ligado a la principal actividad económica.

 

Finalizando con el Capítulo 4 “Del Régimen Económico, productivo y empresarial en el territorio” se describen artículos de gran importancia para la conservación tal es el caso del artículo 44,45 y 46.[4] Estos artículos hablan principalmente de la responsabilidad de la comunidad con la conservación de los recursos naturales, por esto, cada actividad que involucre recurso naturales debe estar avalada “por el consejo comunitario y las autoridades ambientales competentes” (Consejo Comunitario de la Ensenada de Málaga., 2005)

Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente referente al  Código de Régimen interno y la principal actividad económica: la extracción de piangua, es claro que aunque dentro del código se nombran y se hacen visibles varias normas que protegen el uso apropiado de los recursos naturales, una de las más importantes actividades no se encuentra dentro del código. Dentro del código no se habla de las prohibiciones de esta actividad ni de lineamientos que permiten el mejor uso posible del recurso (No se incluyen normas como la de la talla mínima). Formalmente, es decir dentro del Código de normas internas de la comunidad no se encuentran estas regulaciones que involucren la Piangua,  teniendo en cuenta la salida de Campo y entrevistas realizadas a la comunidad, percibimos que las normas ejercidas sobre la regulación de extracción de piangua son de carácter informal. Como varios integrantes de la comunidad nos comentaron, y se expuso anteriormente dentro de la comunidad se desarrollan reglas informales como  reusarse a comprar piangua que no cumpla con norma de la talla mínima y la extracción exclusiva para el consumo personal. (Díaz, 2012) Se percibe adicionalmente que el monitoreo y control que se realiza es informal, dentro de la comunidad se aplica el control social.

A partir de Ostrom (2003) las reglas formales son fuente de las normas prácticas o informales, las informales nacen ya que las formales no llenan todos los vacíos de las exigencias que surgen en la vida cotidiana. Estas reglas formales e informales son una de las bases fundamentales de la teoría de acción colectiva de segunda generación, esta  se evidencia en la junta directiva del consejo comunitario, de dónde se debaten temas de interés común que representen un beneficio para toda la comunidad.  Se puede asociar la creación de Ecomanglar a la  acción colectiva, este representa un cambio significativo en el desarrollo de la comunidad a través de técnicas de conservación como el ecoturismo, iniciada por el consejo comunitario y debatido desde la junta del consejo y sus diferentes comités. Sin embargo se deben llenar los vacíos que las leyes informales suplen, formalizando dichas reglas.

Es importante que ya sean normas formales o informales, estas sean lo suficientemente fuertes para que dentro de la misma comunidad se generen lazos de confianza que permitan a cada individuo autorregularse en su actuar, siendo consciente del “círculo de confianza” dentro de la comunidad basado en la responsabilidad que asume cada individuo con los recursos naturales y su buen uso. “Pueden influir directamente sobre el comportamiento al establecer mecanismos de recompensas y castigos, o indirectamente, al ayudar a los individuos a gobernarse a sí mismos al proporcionar información, asesoría técnica, mecanismos alternativos de resolución de conflictos y demás.”(Ostrom, 2003)

La Junta del consejo del Consejo Comunitario de La Plata es fundamental, ya que esta es la arena de participación de la que habla Garay(2002), dónde por medio de la autorreflexión y el debate los intereses particulares trascienden al interés colectivo. Es importante que se zonifique de igual forma el área donde se es posible extraer Piangua y especificar prohibiciones sobre su comercialización. Se podrá llegar a sobrepasar las barreras de las que habla Garay (2002), dentro de las barreras que se sobrepasarían para la construcción de lo público sería específicamente la exclusión social, en este caso de un grupo muy importante de la comunidad, las concheras. Por esto, es importante que las concheras sean parte de una reestructuración del código, donde a cada conchera se le permite deliberar sobre sus intereses individuales ligados hacia el interés colectivo que es el principal objetivo del código, creando compromiso. Teniendo en cuenta nuestras observaciones en el trabajo de campo, muy pocos conocen acerca del Código de Régimen Interno, además se observó que algunas de las ideas mencionadas en el Código no se hacen visibles dentro de la dinámica de la comunidad, tal es el caso del “Reglamento de justicia” o el “Calabozo provisional” que se nombra en el Parágrafo 1 del artículo 37[5]. Se hace mención de este parágrafo ya que aunque existen medidas coercitivas o sanciones no se define en que caso específico se deben aplicar, si éstas fueran más específicas podrían significar un mejor control y monitoreo (uno de los principales problemas de conservación) de las actividades que involucran la extracción y buen uso de los recursos naturales. Entonces, muchas de las formalidades se tienen en cuenta en el papel más no en la práctica, dejando a las instituciones formales muy débiles y deslegitimando totalmente el Código de Régimen Interno.

 

Adicionalmente, para que dicha reestructuración sea eficiente consideramos como parte fundamental de este proceso la educación, como lo decíamos anteriormente muchos individuos de la comunidad no conocen el Código y sus normas, por esto la educación puede convertirse en un espacio donde se eduque sobre el Código. Se debe tratar al máximo de sensibilizarlos a los niños y al resto de la comunidad sobre el territorio que poseen y la necesidad de conservarlo no sólo para ellos sino también para las generaciones futuras. Es importante que en La Plata se empiecen a gestar proyectos que incluyan a la educación como una herramienta para la conservación del territorio y la cultura. Desde los más pequeños deben estar conscientes del lugar en el que viven y los grandes proyectos que pueden crear para su crecimiento siempre y cuando le den un buen uso a los recursos. Este tipo de proyectos se pueden gestar a través de las juntas directivas de los consejos comunitarios, siendo éste una vez más un espacio fundamental para el desarrollo de políticas que generen mayores beneficios. A partir de Sen (2001) con la educación se potencializan otras libertades que le permiten al individuo llevar a cabo su rol como “agentes”, en este caso educarse sobre su cultura y entorno permitirá tener más individuos que construyan a partir de sus conocimientos políticas de conservación y desarrollo de la región.

 

Concluyendo, los consejos comunitarios y su rol, demuestran la construcción de lo público al logar proponer espacios donde cada individuo de la comunidad participa activamente en la construcción de un mejor futuro mediante estrategias de conservación que involucren los recursos naturales utilizados en sus principales actividades económicas. Es importante que se potencialicen las capacidades y desarrollar habilidades de la junta directiva del consejo, ya que a partir de este se pueden gestionar proyectos que involucren a toda la comunidad y que les permita ser agentes y no pacientes de la construcción de su entorno, de sus oportunidades y sobretodo ser agentes en la conservación de su riqueza natural invaluable.

 

 

 

Bibliografía

Bahía Málaga. (s.f.). Recuperado el 7 de septiembre de 2012, de http://bahiamalaga.org

Consejo Comunitario de la Ensenada de Málaga. (s.f de Mayo de 2005). Código de Régimen interno de la comunidad degra de la ensenada de Málaga y su territorio Colectivo. 1, 39. Colombia.

Díaz, A. N. (Septiembre de 2012). Coordinadora de Concheras. (S. Uribe, & J. Jimenez, Entrevistadores)

EcoManglar. (s.f). EcoManglar. Recuperado el 21 de Octubre de 2012, de http://www.ecomanglar.moonfruit.com/#/home/4556598658

Garay, L. J. (2002). Repensar a Colombia hacia un nuevo contrato social. En L. J. Garay.

Hinestroza, L. (2006). Los consejos comunitarios y su papel en la protección y conservación del medio ambiente. Chocó, Colombia: Revista institucional.Universidad tecnológica del Chocó.

Málaga, B. (s.f). Bahía Málaga. Recuperado el 7 de septiembre de 2012, de http://www.bahiamalaga.org

Muñoz, J. M. (24 de Mayo de 2010). semana. Recuperado el 1 de septiembre de 2012, de http://www.semana.com/documents/Doc-2079_201071.pdf

Parques Nacionales Naturales de Colombia. (s.f). Parques Nacionales Naturales de Colombia. Recuperado el 7 de Septiembre de 2012, de http://www.parquesnacionales.gov.co/PNN/portel/libreria/php/decide.php?patron=01.0144

Secretaria del Senado. (s.f.). Recuperado el 1 de septiembre de 2012, de http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley/1993/ley_0070_1993.html

Sen, A.  (2001) “¿De qué se trata el Desarrollo?”en “Fronteras de la economía del desarrollo”

 

Valencia, F. (26 de Septiembre de 2012). Bahía Málaga. (J. Jimenez, Entrevistador)

 

 

 

 

 

 


[1] Artículo 25:De los usos y el aprovechamiento de la oferta natural.

Parágrafo 2: No se permitirá los siguientes usos o prácticas, ya que son ilegales y serán sancionados y castigados por reglamentación interna y las leyes nacionales del Estado Colombiano…Estos artes y métodos prohibidos son: Siembra de cultivos ilícitos, pesca de red de atajo, pesca de trasmayos con ojo de mata igual o inferior a 2”3/4, pesca con barbasco, cacería con Zapa, Cacería con Caimana, trampa con estaca, corte comercial de madera sin permiso o licencia y el saque de material del río con fines comerciales

Parágrafo 3: Queda rotundamente prohibida la pesca con dinamita o algún otro medio explosivo.

[2] Artículo 29: La asamblea General

Artículo 30:La junta del Consejo

Artículo 31: Miembros y funciones del junta del consejo.

[3] El ecoturismo se refiere a viajar responsablemente a áreas naturales, ayudando a conservar el medio ambiente y mejorar el bienestar de la población local. Con este tipo de turismo se busca descubrir la biodiversidad ecológica, construir conciencia ambiental y generar recursos destinados a la conservación del entorno visitado. (EcoManglar, s.f)

[4] Artículo 44: Del aprovechamiento de los recursos naturales.

Artículo 45: De la sustentabilidad de los recursos

Artículo 46: Del derecho propio en el goce de los recursos.

[5] De igual manera, a la luz del presente código, se aprueba la construcción del SEPO del territorio y el calabozo provisional; cuya responsabilidad de administración y manejo estará bajo la responsabilidad del Consejo de Justicia…La valoración de cada mala conducta o delito y sus correspondientes medidas de sanción y de aseguramiento, se detallarán en el reglamento de Justicia.

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