Gestión pública de los recursos naturales

 

 

Trabajó Final de Gestión de lo Público

 

Gestión Pública de los Recursos Naturales en la Comunidad de la Plata en Bahía Málaga: El Manglar

Por:

Irene Arroyave Trujillo (100) y Alexander Camargo García(100)

 

Octubre de 2012

Segundo semestre del 2012

Universidad de Los Andes


 

Contenido

 

1.       Introducción. 3

2.       El manglar como RUC. 4

3.       Los Retos de la Comunidad. 5

3.1         La Provisión de nuevas instituciones. 6

3.2         El establecimiento de compromisos creíbles. 8

3.3         La supervisión mutua. 9

4.       Conclusiones. 10

5.       Bibliografía. 11

 

 

 

 

1.    Introducción

El consejo comunitario de La Plata en Bahía Málaga se encuentra localizado en la costa pacífica de Colombia reconocida como parte del “Choco biogeográfico”. Habitado por varias comunidades negras desde hace mas de 300 años, aunque a la luz del Estado colombiano la zona había estado “deshabitada y baldía” haciendo legalmente invisibles a estas comunidades. Sin embargo en 1993 cuando se establece la ley 70, se denomina el territorio como tierras de comunidades negras bajo el derecho de la propiedad colectiva. La ley 70 desarrolla y establece que se reconoce este derecho de propiedad colectiva, conjuntamente con mecanismos para la protección de la identidad cultural y los derechos como grupo étnico, con el fin de que las comunidades negras obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad colombiana. En el artículo 20 de la ley 70 define:

“6. Ocupación colectiva. Es el asentamiento histórico y ancestral de comunidades negras en tierras para su uso colectivo, que constituyen su hábitat, y sobre los cuales desarrollan en la actualidad sus prácticas tradicionales de producción.

7. Prácticas tradicionales de producción. Son las actividades y técnicas agrícolas, mineras, de extracción forestal, pecuarias, de caza, pesca y recolección de productos naturales en general, que han utilizado consuetudinariamente las comunidades negras para garantizar la conservación de la vida y el desarrollo autosostenible.”

Según estas especificaciones, las comunidades negras pueden ejercer sus actividades de sustento económico de manera libre con el fin de garantizar un desarrollo sostenido de la comunidad. Las principales actividades que se desempeñan en la Plata son la “Pianguería” con la cual queremos hacer referencia a la recolección de la piangua, y la actividad Maderera principalmente.

Lo que la ley no describe son los principales retos que aparecen en el manejo de los recursos de uso común, como lo es el manglar y como superar estos retos. Pues si bien la ley les otorga el derecho a la explotación auto sostenida a la comunidad ancestral, no posee el alcance para dar las herramientas necesarias para la gestión de los recursos naturales. De aquí que en este proyecto se quiera observar cuales son estos retos en la gestión de un recurso de uso común como lo es el manglar.

2.    El manglar como RUC

El ecosistema manglar del pacifico colombiano se caracteriza por ser amplios bosques de raíces que sobreviven a ambientes de combinación entre agua salada y dulce llamados manglares. Rodean la gran mayoría de la costa del Chocó geográfico y es considerado como la principal fuente de energía orgánica que genera una gran red de biodiversidad de plantas y animales. En La Plata, Bahía Málaga se encuentran cuatro especies predominantes de mangles: el mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y mangle piñuelo (Peillicera rhizophorae).

Ahora bien el término “recurso de uso común alude a un sistema de recursos naturales o hechos por el hombre que es lo suficientemente grande como para volver costoso (pero no imposible) excluir a destinatarios poténciales de su uso” (Ostrom, 2000). El ecosistema manglar el cual está presente por toda la bahía de Málaga es un sistema de recursos naturales que por su tamaño ha dificultado la exclusión de foráneos por parte de las comunidades. Esto convierte al manglar en un RUC, pero crea una incógnita mayor ¿Cuáles son sus unidades de recurso? Aunque primero debemos recordar que las unidades de recurso de un RUC son lo que los individuos se apropian o usan de los recursos de uso común. Entendiendo esto, sería fácil pensar que la madera del mangle será la unidad de recurso del ecosistema manglar pero veremos que la realidad es otra.

A mediados de 1995, aparecen las primeras noticias sobre las acciones de conservación que la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca iniciara a favor del ecosistema manglar. En EL Tiempo se reporta el 6 de julio que “La explotación de las cinco variedades (de mangle) se ha hecho ilegalmente y sin técnica, lo que ha originado deterioro y una atrofia de los bosques del trópico […] Ante la situación, la CVC decretará […] la veda respectiva que podría durar, en una primera etapa, dos años.” (El Tiempo, 1995). Pero no fue sino hasta noviembre de ese mismo año en el que se decreto la veda al mangle en el valle del cauca por parte de la CVC “debido a la fragilidad y agotamiento por sobreexplotación del ecosistema manglar en la Costa Pacífica y especialmente en el Valle del Cauca, (se decidió) prohibir el aprovechamiento, movilización y comercialización de cualquier variedad de mangle.” (El Tiempo, 1995).  Así iniciaría un proceso conjunto entre la CVC y las comunidades de Bahía Málaga para velar por la conservación del ecosistema manglar.

Dicho esto está claro que la posibilidad de obtener un beneficio económico a partir de la tala del mangle no está en discusión, pues no es una posibilidad, por lo tanto la madera del mangle no será la unidad de recurso de este RUC (el manglar). Sin embargo en la comunidad existe una actividad productiva la cual conocemos como la Pianguería, la cual consiste en la recolección de la piangua (Anadara tuberculosa  y Anadara Similis). La piangua es un molusco comestible que habita entre las raíces que cuelgan de los manglares y juega un papel muy importante en la economía de la comunidad. De esta forma por el papel que juega la piangua en la comunidad de la plata la entenderemos como la unidad de recurso del manglar.

Ahora bien, habiendo aclarado cual es el recurso de uso común y cuáles son sus unidades de recurso es tiempo de ver cuáles son los principales retos a los que se enfrenta una comunidad a la hora del manejo de un RUC, que necesitara la participación colectiva de los individuos para no caer en la tragedia de los comunes descrita por Hardin.

3.    Los Retos de la Comunidad

Para poder analizar cuáles son los retos a los que se enfrenta la comunidad a la hora de la gestión de un recurso tan importante como lo es el manglar es necesario entender la propiedad común y que implicaciones le posee a la Plata. Pues como podremos ver más adelante en los dilemas de provisión, compromiso y supervisión no se encuentran formulas exactas para su resolución.

La propiedad común es una solución a la tragedia de los comunes, que aparece por la no exclusividad de los recursos de uso común. En esta solución la comunidad, y no los individuos se vuelven propietarios del territorio colectivo; como veíamos con la ley 70 en la cual se les otorga el territorio colectivo a las comunidades ancestrales como la comunidad de la plata en bahía Málaga. Cuando una comunidad pasa a ser dueña de este territorio colectivo se encargara de la provisión de instituciones, o normas de juego para la explotación de los recursos naturales o el desarrollo del territorio y la comunidad. Además de encargarse del monitoreo y sanciones correspondientes.

Del premio nobel de economía del 2009 Elinor Ostrom ya sabemos que podemos observar tres dilemas importantes que les surgirán a nuestra comunidad de La Plata; la provisión de nuevas instituciones, el establecimiento de compromisos creíbles y la supervisión mutua. El problema de la provisión se fundamenta en el hecho en que cada individuo egoísta buscara la forma de que las normas que se implante le puedan beneficiar en mayor medida. El segundo dilema aparece en cómo hacer que un grupo de individuos se organice para la obtención de beneficios colectivos en el largo plazo. Y finalmente el supuesto de que los individuos no supervisaran por si mismos un conjunto de reglas aun si ellos mismos las concibieron comprende el ultimo dilema (Ostrom, 2000). El poder resolver estos tres dilemas es el principal reto al cual se enfrenta la comunidad.

3.1 La Provisión de nuevas instituciones

En una sociedad que afronta la gestión de RUC, la provisión de nuevas instituciones es fundamental para encaminar el trabajo conjunto de la comunidad. Es importante entender que estas nuevas instituciones se refieren a las reglas de juego con las que deberán convivir los individuos del grupo, como quienes recolectaran piangua, como repartir los beneficios de la actividad, como se organizaran para trabajar de forma eficiente, entre otras. Las cuales serán del conocimiento común, se supervisaran y se aplicaran. El reto aquí es como debe organizarse la comunidad de la plata para proveer las reglas que busquen el beneficio conjunto de la comunidad y no solo de algunos individuos.

La Pianguería como bien lo decíamos en la introducción es una actividad económica de recolección de un molusco conocido como la piangua, la cual se encuentra de manera natural en los manglares, y existen dos especies diferentes en la comunidad de la plata. Esta actividad económica es realizada en su mayoría por las mujeres de la comunidad y aunque si bien se han estado integrando hombres a esta actividad aun son una gran minoría. En la actualidad existe conciencia dentro de las comunidades sobre el posible peligro de extinción del la piangua. Y se ha creado una asociación de piangueras con el fin de mejorar la explotación de la piangua y organizarse en la comunidad.

“Desde el año 2000 se empieza a generar en el pacifico la explotación a mayor escala de la piangua, por el mercado que se abrió con los ecuatorianos. Se empieza una concientización con las piangueras, debido al aprendizaje de experiencias pasadas con el camarón. La libra de camarón valía 5,000 pero en un momento llego a costar 25,000 pesos la libra por eso la gente dejo de respetar los lugares de reproducción del camarón y a cazarlos con trasmallo hasta que casi se extingue. Hoy en día no queremos que con la piangua pase lo mismo.” (Valencia, 2012)

En la comunidad de la plata ya existen organizaciones como la de las piangueras que busca no llegar a la tragedia de los comunes, que se organiza, y genera mecanismos para la protección y conservación de este recurso (la piangua), además de su explotación sostenible. Este tipo de organizaciones de la plata se han creado por medio de actos comunitarios, en los cuales los líderes de la comunidad como Santiago Valencia han jugado un papel muy importante por sus conocimientos tanto de la comunidad como del ecosistema del manglar.

Si bien esto refleja un poco sobre cuáles son las reglas que posee la comunidad en cuanto a cómo tomar las decisiones, quien las toma, y como organizarse para tomar una decisión, no cuenta muy bien como son las reglas que se siguen a la hora de realizar la Pianguería. Es claro que las decisiones se toman por medio de actos comunitarios, lo que aun no hemos mencionado es que estos actos son realizados por el consejo comunitario de la plata el cual se ha encargado de organizar a la comunidad y crear las diversas normas que necesitan para su trabajo conjunto. Sin embargo la creación de nuevas instituciones es un reto que siempre está presente en la comunidad.

Para las piangueras la recolección posee ciertas normas, como la hora, los lugares, y tal vez uno de los más interesantes, la talla mínima. La talla mínima consiste en un diámetro en especifico que debe alcanzar la piangua para poder ser recolectada pues si es menor el molusco aun no ha pasado por su ciclo reproductivo y no se le permite a la población de piangua que se regeneren, lo que no permite una explotación sostenida. Y también para ayudar a una mayor regeneración de las unidades de recurso, se ha implementado el “descanso de la piangua”; el cual consiste en periodos de tiempo en los que no se extrae este recurso con el fin de permitir la debida recuperación de la población de las pianguas.

A pesar de lo anterior en el presente continúan encargándose del resto de la operación por su cuenta (lo que es la extracción, almacenamiento y venta), pues aun no existe una clara división del trabajo que les permitiría conseguir una reducción de costos y aumentar sus beneficios. Si bien la plata es un claro éxito en lo que respecta a la formulación de nuevas instituciones pues han entendido la importancia de organizarse como comunidad, y poseen un sistema claro en lo que respecta a la formulación de reglas, el reto se encuentra en la construcción de reglas que busquen un trabajo conjunto aun mayor entre las piangueras el cual podría generarles una obtención de mayores beneficios.

3.2 El establecimiento de compromisos creíbles

En una comunidad es de vital importancia el entendimiento de las posibles tentaciones al actuar egoísta que puede aparecer en los diversos individuos que estarán relacionados con la explotación de RUC, de aquí la importancia de que las reglas sean concisas, busquen el beneficio de todos los participantes y que cada participante perciba que sus beneficios a largo plazo serán mayores si acata estas reglas y no busca estrategias que al corto le den mejores beneficios (Ostrom, 2000).

En la comunidad de la plata pueden aparecer diversos incumplimientos de los compromisos pactados pues la posibilidad de obtener mayores beneficios en el corto plazo es una realidad más apreciable por cualquier individuo. Pues es más sencillo recolectar en cualquier momento, cualquier tamaño de piangua, o buscar beneficios a través de la tala de mangles. Si bien en la anterior parte nos centramos en como la comunidad debería y a creado las reglas de juego para la explotación de las unidades de recurso, en este veremos cómo algunos individuos están tentados a no seguir los compromisos que adquieren con la comunidad y terminan afectado de forma directa al sistema de recursos (el ecosistema manglar) y así a la comunidad.

Para el caso de Bahía Málaga veremos que la veda del mangle se logra por medio de una acción en conjunto entre la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca y los consejos comunitarios existentes en Bahía Málaga; por medio de comunicaciones entre la CVC y los consejos de Málaga, todos los consejos aprueban la veda a la tala del mangle, pues entienden la importancia de los servicios ecosistémicos que el manglar brinda (Valencia, 2012). Sin embargo aun se presentan casos aislados de tala ilegal del mangle, incluso dentro de la misma comunidad, como bien nos decía Santiago uno de los miembros del comité de los madereros aun utilizaba la tala del mangle como actividad productiva.

El comité de madereros se crea recientemente en la comunidad de la Plata, con el fin de organizar la actividad productiva que les deja mayores rendimientos y de esta forma no solo poder obtener mejores ganancias y beneficios para la comunidad, sino que también busca la tala sostenida del bosque y la protección del manglar (Valencia, 2012). A pesar de esto, como veíamos en el anterior ejemplo, un miembro no cumple con los compromisos acordados y decide aun así talar el mangle. Entonces como hacer que los miembros de la comunidad permanezcan alineados con las reglas que se crean, este es el gran reto de los compromisos creíbles.

En la mente de sus líderes es clara la importancia de la conservación del mangle, al igual que en las piangueras, sin embargo casos como el anterior revelan que aun se debe trabajar en la formulación de compromisos que toda la comunidad esté dispuesta a seguir. Santiago nos contaba que para casos como este lo que se hacía era darle una parcela al individuo, la cual podría trabajar en productos agrícolas y así esta persona podía recibir los beneficios que dejaba de ganar por talar el mangle. Sin embargo este no es siempre el caso, ya que no ha todos los madereros los pueden poner a trabajar en la siembra y recolección. Así que lo que se ha venido haciendo es permitirles a los individuos que se sustenten con la tala, a talar el bosque interno, el cual posee una mayor resiliencia y se puede talar de forma sostenible.

3.3 La supervisión mutua

En una comunidad pequeña como lo es La Plata, existe una enorme complejidad de redes sociales y familiares que funcionan como mecanismo de coerción y pueden llegar a formar una institución informal de supervisión mutua. Sin embargo, cuando se implementan reglas formales en Pro del beneficio común, por ejemplo la talla minima de captura de la piangua, se deben establecer instituciones formales que se aseguren de cumplir estas reglas e implementar efectivamente sanciones ,sin ningún tipo de flexibilidad, a quien las rompa. De esta manera se hace efectivo el uso moderado del bien común, en este caso el manglar, para asegurar su sostenibilidad en el presente y para el futuro de toda la comunidad.

Según Ostrom (2003) , la confianza es una forma de capital social que representa un factor esencial para facilitar la cooperación voluntaria de toda la comunidad en acciones de tipo común. Para que se genere la supervisión mutua en una comunidad con estas características se requieren altos niveles de confianza que sobrepasen los nexos y las redes familiares preexistentes. Siguiendo la definición de confianza citada en el trabajo de Ostrom (2003) la confianza según Gambetta (2000), es “un nivel especifico de la probabilidad subjetiva con la que un agente evalúa que otro agente o grupo de agentes realizara una acción especifica”. De esta forma se reduce el riesgo de perdida de la persona que confía en que los otros actores también van a colaborar. Así ambos agentes, el que confía y en quien se confía pueden incrementar su bienestar personal y el común en un mayor grado que si ninguno colaborara.

Teniendo en cuenta que la confianza ya existe debido a los estrechos vínculos de familiaridad y al tamaño de la población, el verdadero reto en la gestión de lo publico es enfocar esa confianza para lograr la supervisión mutua en el cumplimiento de la reglas, como la de la talla minima en la extracción de la piangua. Así si las reglas no son cumplidas existirá una forma de sancionar a los individuos que busquen el beneficio propio y no el de la comunidad. Y la forma de detectar este tipo de actos individuales es a través del control mutuo, en la cual los individuos de la comunidad son los encargados de supervisar que las normas y compromisos mutuos aceptados por los integrantes sean cumplidos como fueron estipulados entre ellos.

Según la estructura de la supervisión mutua, todos se convierten en policías y al mismo tiempo en posibles “delincuentes”. Esto genera un enorme reto y al mismo tiempo un dilema puesto que los individuos pocas veces buscaran denunciar a un compañero, amigo o familiar, ya que por otra parte existe el riesgo de que una denuncia genere rechazo social, venganza o exclusión por hacerle un “mal” a un miembro de su propia red. Puede existir el caso donde un individuo se encuentre en una situación de emergencia, necesitado de recursos para resolver algún problema y como modo de “salvación” extraiga pinagua incorrectamente pasando por alto la regla de la talla minima. Si un compañero se da cuenta, cae en el dilema de decidir entre denunciarlo y hacer un bien a la comunidad pero un enorme mal a su compañero o familiar o dejarlo pasar y “ayudar” al otro individuo en su situación de emergencia. Como miembro de un grupo con coerción social y cultural, es un enorme dilema para un integrante decidir entre “traicionar a su compañero o traicionar al grupo”. La mayoría de las veces, como nos contaba el propio líder de la comunidad Santiago Valencia, en varios casos no se han denuncian actos recolección de piangua por debajo de la talla minima por los mismos miembros de la comunidad por el hecho de ser un miembro de La Plata. Esto se debe a que se considera una agresión denunciar a alguien de su propio grupo, por el contrario la denuncia de miembros foráneos a la comunidad si es inmediatamente reportada.

Este es un gran reto al cual se enfrenta la comunidad, pues si bien las piangueras han cumplido fuertemente su labor de monitoreo cuando se ha tratado de foráneos, a la hora de denunciar talas por habitantes internos aun se presentas casos sin denunciar. En este caso las fuertes redes preexistentes y los fuertes lazos coercitivos dentro de la comunidad funcionan como arma de doble filo. Por un lado son factores esenciales para generar confianza como forma de capital social, pero son  perjudiciales a la hora de ejercer mecanismos de control social tales como la supervisión mutua.

4.    Conclusiones

Gracias a la ley 70, las comunidades negras gozan del derecho legal a administrar su tierra como un recurso de uso común. Per ende las comunidades se ven enfrentadas  a una gran responsabilidad: administrar estos recursos de forma sostenible y asegurar su conservación para generaciones futuras. Debido a las características culturales y sociales de esta población, gestionar las tierras y los recursos que esta provee genera ciertos retos que deben ser superados. Hemos visto los tres grandes retos que afronta la comunidad de la plata frente al manejo del RUC del manglar, y analizado cada dilema por aparte para poder entender mejor su asociación a los retos. Pero debemos entender que estos retos no deben ser entendidos por aparte sino pensando en conjunto a la hora de trabajar en el desarrollo de alguno de ellos. Pues como hemos visto no podrán implantar normas sin el entendimiento de cómo  supervisar su cumplimiento o sin tener en cuenta que compromisos requerirá de los habitantes de la comunidad. De aquí que los retos deban ser enfrentados por el trabajo conjunto de la comunidad, ya que el trabajo conjunto de la comunidad es capaz de afrontar los diferentes retos de provisión, compromisos y supervisión.

  • La convivencia en comunidades es un gran facilitador para la gestión de lo público, pues hay tendencia a ser más colaboradores ya sea por razones de presión social o simplemente un fuerte lazo de con familiaridad que funciona como incentivo intrínseco para colaborar al común, que permitirá a la comunidad de la plata superar sus más grandes retos.
  • El desarrollo de la comunidad puede darse a través de la debida gestión pública de los recursos de la comunidad, y de un gran esfuerzo comunitario en el desarrollo de sus libertades sociales.
  • La comunidad de la plata tiene un gran potencial para el desarrollo, pero solo se puede alcanzar si se va paso a paso y velando siempre por el bien de la comunidad como lo han hecho hasta ahora. Con trabajo en conjunto.
  • El gran éxito que se logro con la Ley 70 viene también acompañado de grandes responsabilidades que deben enfrentar las comunidades y más aun, sus líderes. Para lograr un trabajo en equipo y unidad, se necesitan gestores con gran potencial de agencia que lideren planes de desarrollo sostenible en su comunidad. Como se evidencio en La Plata, existen grandes líderes con alto nivel de conocimiento y compromiso que luchan día a día por el desarrollo de su comunidad. Esto es un punto a favor para superar los retos.

Finalmente se pudo identificar claramente los retos que enfrenta la comunidad de la Plata en la gestión de lo publico, que en este caso son los recursos naturales y capital humano que poseen. A lo largo de esta experiencia se aprendió otra forma de vida dentro de un sistema económico donde prima el interés común sobre el interés personal, muy diferente a la realidad que se vive en el resto del país. Este modelo de recursos comunes genera muchos retos y responsabilidades pues el fallo de una sola persona no se refleja en esta sino en toda la comunidad. Se podría decir que entre todos funcionan como un gran organismo y cada parte es vital para su supervivencia. En el caso de La Plata se puede afirmar que la unidad social y cultura es una valiosa ventaja para superar los retos que enfrenta en este momento y por lo que se pudo conocer de estas personas y la comunidad en general, casi se podría asegurar que van a salir adelante y ser un éxito ejemplar.

 

 

5.    Bibliografía

Ecomanglar. (2012). Home: Ecomanglar. Recuperado el 10 de octubre de 2012, de http://www.ecomanglar.moonfruit.com/#/ecoturismo/4556792014

El Tiempo. (6 de julio de 1995). CVC DECRETARÁ VEDA DEL MANGLE. Recuperado el 10 de octubre de 2012, de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-360427

El Tiempo. (18 de noviembre de 1995). VEDA AL MANGLE EN EL VALLE. Recuperado el 10 de octubre de 2012, de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-461069

Tiempo, E. (05 de 10 de 2010). Bahia Malaga, Porfin Parque Nacional. El Espectador .

 

Ostrom E. Ahn, T. &. (2003). Una perspectiva del capital social desde las ciencias sociales. En T. &. Ostrom E. Ahn, Una perspectiva del capital social desde las ciencias sociales (pág. 155 a 233). Mexico D.F: Universidad Nacional Autónoma de México.

Ostrom, E. (2000). Tres Enigmas: Provisión, Compromiso y Supervisón. En E. Ostrom, El Gobierno de los Bienes Comunes: la evolución de las instituciones de acción colectiva (págs. 82-87). Ciudad de Mexico, Mexico: Universidad Nacional Autonoma de Mexico.

Sen. (Junio de 2002). ¿De que trata el desarrollo? Colombia.

Valencia, S. (28 de septiembre de 2012). Entrevista sobre el Manglar. (I. Arroyave, & A. Camargo, Entrevistadores)

WWF. (06 de 10 de 2010). Bahia Malaga es alfin Parque Nacional. WWF .

 

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